Donde la odontología es mucho más que una sonrisa bonita

Soy Eider Unamuno, dentista y divulgadora, y tengo una misión: ayudarte a comprender la conexión que existe entre la boca y el resto del cuerpo y cómo puedes utilizarla para tratar a tus pacientes de una forma más rápida, cómoda y eficaz.

Descubre conmigo que la salud bucodental también puede ser integral, divertida y accesible.

¿Sabías que el bienestar del cuerpo comienza por una boca en equilibrio?

Estoy segura de que por tu consulta han pasado decenas (o cientos) de pacientes quejándose de problemas que van más allá de los dientes:

  • Dolores de cabeza, espalda y cuello que empeoran su calidad de vida.
  • Problemas de estómago que hacen de cada comida una pesadilla.
  • Vértigos que les obligan a pasar días en cama hasta que vuelve el equilibrio.
  • Molestos ruidos en el oído que no dejan dormir a tus pacientes por las noches y les vuelven locos por el día.

¿Y cuántos de ellos han ido de consulta en consulta sin encontrar una solución?

Seguro que a casi ninguno se le ha ocurrido que la respuesta a sus problemas podría estar en la silla de su dentista. Muy pocos son conscientes de que los problemas en la boca pueden afectar al resto del cuerpo.

La relación entre la boca y el resto del cuerpo es una desconocida entre los profesionales de la salud y, sobre todo, en la sociedad.

Dentistas, optometristas, fisioterapeutas, quiroprácticos, podólogos… Existen muchos tipos de profesionales de la salud y cada uno se ocupa en exclusiva de una parte del cuerpo.

Sin embargo, sabemos que el cuerpo humano no funciona así.

Todo está relacionado.

Entonces… ¿por qué nos empeñamos en tratar cada parte como si estuviera aislada de las demás?

Esta pregunta fue la que cambió mi forma de ver la odontología por completo.

Gracias a ella empecé a cuestionarme las técnicas que usaba hasta ese momento, a investigar y a formarme en ámbitos más allá de lo que me habían enseñado en la universidad. Así encontré soluciones a problemas que antes habría pasado por alto porque “no tenían que ver con lo mío”.

Cuando empecé a aplicar este nuevo método en mi clínica, los resultados no tardaron en llegar.

Vi pacientes que se recuperaban de sobrecargas musculares, que dejaban de tener migrañas o que mejoraban de dolencias crónicas que afectaban mucho a vida diaria y que, por supuesto, parecían no tener relación con la boca.

Parece imposible, lo sé, pero lo he visto en mi clínica desde 2014 con cientos de pacientes. Ahora el 60% de mis casos se solucionan sin aparatos y en pocas sesiones y en el caso de los niños pequeños, esta cifra llega al 75%.

El cuidado de la boca influye en el bienestar, la salud y el rendimiento deportivo de formas que ni te imaginas

La forma en la que muerdes, masticas y tragas o incluso la postura que adoptas tienen un impacto directo en la salud de tu cuerpo.

Por eso ahora trabajo con un método perfeccionado de Rehabilitación Neuro Oclusal y colaboro con otros profesionales de la salud para tener una visión completa del cuerpo del paciente y optimizar los resultados de cada tratamiento.

Mi mundo ha cambiado por completo y el de mis pacientes también.

Ahora no me considero solo una dentista, sino una profesional que ayuda a solucionar problemas de salud empezando por la boca.

Mis clientes no vienen a mí a solo a «ponerse un aparato» o «quitarse una muela», sin a tratar diferentes dolencias que, por supuesto, tienen su origen en su salud bucodental.

5/5

Me llaman la dentista inconformista porque nunca me doy por satisfecha a la primera

Después de formarme como odontóloga especializada en ortodoncia tradicional, pensé que sabía todo lo necesario para conseguir los mejores resultados con mis pacientes.

No tardé en darme cuenta de que estaba equivocada.

Hubo dos experiencias que cambiaron para siempre mi carrera:

Encontrarme una y otra vez con pacientes a los que no podía dar una solución definitiva.

Tras empezar a trabajar como odontóloga, pronto me di cuenta de que los tratamientos tradicionales no siempre eran suficientes.

Veía cómo, con el paso del tiempo, los clientes regresaban a mi consulta con los dientes torcidos o con dolores en la mandíbula.

Si volvían con los mismos problemas, ¿de qué servía mi trabajo?

No quería ser una «aspirina» que soluciona los síntomas durante un tiempo, sino un tratamiento que diera la solución definitiva a esos problemas.

Convertirme en madre y comprender lo frustrante que es esperar durante años para corregir los dientes de un niño.

Entiendo a los padres que se preocupan cuando ven que su hijo tiene los dientes cada año peor o que incluso tiene problemas para comer.

Muchas veces la única respuesta que reciben estos padres es que hay que esperar hasta que el niño sea mayor o iniciar un tratamiento que llevará años.

¿Qué sentido tiene dejar que un problema siga desarrollándose a lo largo del tiempo? ¿Por qué hay que esperar?

Esto es algo que no comprendía y me inquietaba, sobre todo desde me convertí en madre.

Con estas dos ideas en mente me propuse un objetivo: encontrar soluciones eficaces y duraderas para tratar la boca de niños y adultos.

Estaba convencida de que tenía que haber otra forma de hacer las cosas.

Así terminé formándome en Rehabilitación Neuro Oclusal, Osteopatía, Posturología y Fisiología del Ejercicio, y con la ayuda de estos nuevos conocimientos gané una visión diferente de la boca y su relación con el resto del cuerpo.

Eso me ha permitido ofrecer tratamientos duraderos, más breves y más respetuosos que los de la odontología tradicional, sin importar la edad de mi paciente.

Ahora mis pacientes vuelven a la clínica unos meses o años después, pero lo hacen para acompañar a alguien que viene a tratarse.

Los tratamientos han dejado de ser parches temporales y se han convertido en soluciones duraderas que mejoran la calidad de vida del paciente hoy, mañana, dentro de un mes, un año y mucho más allá.

Desde 2014 los pongo en práctica en la clínica multidisciplinar que dirijo: Gertu Osasun Zentrua. Además, formo parte del Club Internacional de Rehabilitación Neuro Oclusal (CIRNO).

5/5

Sonríe, tengo lo que estás buscando

Si eres un odontólogo general, ortodoncista u odontopediatra y quieres:

  • Profundizar en tus conocimientos sobre oclusión.
  • Realizar trabajos más fiables, efectivos y duraderos con tus pacientes.
  • Aumentar el prestigio de tu clínica y diferenciarte de la competencia.

Ayudo a otros dentistas a ofrecer mejores soluciones a sus pacientes con tratamientos más cortos y muchas veces sin aparatos o extracciones.

Ortodoncia y oclusión fácil es una formación online donde aprenderás a prevenir maloclusiones y corregir mordidas cruzadas con métodos mucho más sencillos de lo que te enseñaron en la universidad.

Conseguirás que tus pacientes noten una mejoría más rápido y con métodos menos intrusivos que los brackets tradicionales.

Porque, ¿quién quiere llevar brackets durante meses o años si hay soluciones mejores? Tus pacientes seguro que no.

Si eres el organizador de un evento de salud, bienestar o rendimiento deportivo y quieres:

  • Encontrar un ponente diferente, divertido y profesional.
  • Conquistar a tu público con un tema interesante y novedoso relacionado con la salud.
  • Ofrecer información práctica y aplicable al día a día.

Comparto mis conocimientos con dentistas, profesionales de la salud, profesionales del deporte y personas interesadas en su bienestar.

Ofrezco un punto de vista alternativo a la odontología clásica, con el que los asistentes a tu evento descubrirán aspectos de la salud de la boca que seguro que desconocían.

Trato temas adaptados a cada tipo de público para que puedan emplear el conocimiento en su vida diaria y mejoren su propia salud, la de sus pacientes o la de sus deportistas.

4 razones por las que NO deberías esperar a los 6 años para solucionar una mordida cruzada

La Odontología clásica te ha enseñado que tienes que esperar a los 6 años para tratar una mordida cruzada.

Pero esperar solo agrava el problema, luego cuesta más tiempo solucionarlo y el tratamiento tiene que ser más agresivo.

Descubre en mi vídeo gratuito las 4 razones por las que NO deberías esperar a los 6 años para solucionar una mordida cruzada y cómo afecta al desarrollo del niño retrasar tanto el tratamiento.

Completa el formulario y te mandaré el vídeo de inmediato.

Esperar no siempre es la mejor solución. ¡Descúbrelo aquí!

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